T e m a d e f o n d o 
ODM 08 - Fomentar una asociación mundial para el desarrollo
“Hay hombres que luchan un día y son buenos” escribió Bertolt Bretcht. Y luchas hay tantas a las que sumarse dentro del marco de lo que conocemos como CID (Cooperación Internacional para el Desarrollo) que como expresa la ONU "solamente una acción a nivel mundial resultará efectiva para erradicar la pobreza del mundo".
El hambre, la escasez de medios sanitarios, el trabajo infantil, el bajo índice de alfabetización y escolarización, las altas tasas de mortalidad… pero también los desequilibrios económicos y comerciales entre el Primer y Tercer Mundo, la especulación política y comercial, una deuda externa que alimenta una situación crónica de empobrecimiento…
Al redactar los Objetivos de Desarrollo del Milenio la ONU consideró que era el momento de plantearse una asociación a nivel mundial de la cooperación para el desarrollo.
La sociedad civil ha respondido a este reto tal como recoge la campaña Sin excusas 2015, de las Naciones Unidas, que concentra todas las movilizaciones que se están llevando a cabo en torno a los ODM. Y un ejemplo muy cercano es la campaña internacional Pobreza Cero abanderada en nuestro país por la Coordinadora de ONGD de España con un lema explícito: “Somos la primera generación capaz de erradicar la pobreza ¡Presiona!”
Asamblea de la ONU
Precisamente, con la idea de que erradicar la pobreza es posible, la reciente reunión de la Asamblea General de la ONU, del 14 al 16 de septiembre en Nueva York, pretendía evaluar por vez primera el trabajo de los primeros 5 años de los ODM.
El objetivo de esta reunión era reforzar y aumentar el compromiso adquirido por los países con la firma de la Declaración del Milenio del 2000, porque como advertía el Informe del PNUD de 2005: “no se está cumpliendo la promesa hecha a los pobres del mundo (…) Más allá de los costos humanos inmediatos, el incumplimiento de la magnitud de lo que se espera repercutirá en la credibilidad de los gobiernos que contrajeron el compromiso y en el futuro de la cooperación internacional para resolver problemas de alcance mundial.”
El resultado de la reunión, sin embargo, no ha sido muy alentador, a pesar de que los 170 líderes políticos que formaban la Asamblea han alcanzado importantes acuerdos en materia de género, seguridad y paz; no han sabido plantear soluciones a cuestiones como la condonación de la deuda externa, destinar el 0,7% del PIB nacional al desarrollo o las reglas del comercio internacional.
Kumi Naidoo, presidente del Llamado Mundial a la Acción contra la Pobreza, declaró: “No es posible alcanzar objetivos cuando uno permanece quieto (…) Quince millones de personas en todo el mundo han llamado a la acción sobre la pobreza y sus líderes no están escuchando. Podríamos darle a esta cumbre un cinco sobre diez en retórica y un dos sobre diez en acción”.
¿Podremos alcanzar los objetivos planteados?
Brecht insistiría: “Hay otros (hombres) que luchan un año y son mejores”.
El PNUD en este último informe si destaca por algo el año 2005 es, precisamente, por quedar señalado “por una campaña mundial sin precedentes”. Se han conseguido progresos significativos, pero sobre todo han sido los propios ODM quienes han marcado un punto de convergencia en la preocupación internacional “en la medida en que han puesto el tema del desarrollo y la lucha contra la pobreza en la agenda de un modo que, un decenio antes, hubiera sido inimaginable.”
El aviso que la ONU ha lanzado es bien claro: si no hay un mayor esfuerzo y, sobre todo, un firme compromiso político de los países, tanto los desarrollados como los que están en vías de desarrollo, no se alcanzarán los objetivos planteados en la fecha prevista.
Y es que si, en promedio, consideramos que las personas de los países en desarrollo cuenta hoy con mejor salud y educación y está menos empobrecidos, e incluso tiene mayores posibilidades de vivir en una democracia pluripartidista... también hay que confesar
que con el ritmo actual de progreso se tardarán al menos 100 años en conseguir los niveles de desarrollo marcados por los ODM.
Ante la situación actual la ONU propone centrar esta actuación mundial en tres objetivos: la asistencia para el desarrollo, el comercio internacional y la seguridad.
Estos próximos 10 años son decisivos para conseguir un cambio radical en el orden mundial. Por el momento la concienciación de la población y los sectores políticos está resultando clave en el proceso. Es ahora el momento de pasar de la conciencia al compromiso, porque “hay quienes luchan toda la vida…”
Hay hombres que luchan un día
y son buenos.
Hay otros que luchan un año
y son mejores.
Pero hay quienes luchan toda la vida:
esos son los imprescindibles.
Bertolt Bretcht
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